viernes, 12 de abril de 2013

Empezar otra vez


71. EMPEZAR OTRA VEZ
Empezar otra vez

Mirad en derredor: sea lo que fuere lo que estuvierais haciendo, eso no es el fin. Abríos otra vez, dejad que el viaje empiece otra vez. Incorporad cosas nuevas... a veces peculiares, excéntricas, otras casi locas; todas ayudan.


A todos los inventores se los considera personas locas, excéntricas... 1o son, porque van más allá del límite. Encuentran sus propios caminos. jamás caminan por las autopistas, no son para ellos; se mueven en el bosque. Hay peligro, pueden llegar a perderse, quizá no sean capaces de volver con la multitud, pierden contacto con la manada...

A veces podéis fracasar. No digo que no podáis hacerlo -con lo nuevo siempre hay peligro-, pero también sentiréis el entusiasmo. Y ese entusiasmo vale la pena el riesgo... vale la pena a cualquier precio.

Así que, o bien incorporad algo nuevo al trabajo viejo para que sea nuevo y os ayude a crecer, que deje de ser mecánico y se torne orgánico, o bien cambiad todo y empezad a hacer algo nuevo, absolutamente nuevo. Empezad de cero y convertíos en alfareros, en músicos, en bailarines... o en vagabundos... ¡cualquier cosa servirá! Por lo general, la mente dirá que esto está mal... ya os halláis establecidos, sois esto y aquello; tenéis un cierto nombre y fama y mucha gente os conoce, el trabajo os va bien y ganáis un buen dinero, las cosas se encuentran asentadas, ¿por qué molestaros? Eso os dirá la
mente. Nunca le prestéis atención, pues la mente está al servicio de la muerte.