sábado, 20 de julio de 2013

Concentración

349. CONCENTRACIÓN
La concentración sigue al interés, es una sombra del interés.

La concentración sigue al interés, es una sombra del interés.

Si consideráis que os falta concentración, no hay nada que podáis hacer de manera directa; deberéis hacer algo con el interés. Por ejemplo, un niño sentado en la escuela de pronto empieza a escuchar el canto de los pájaros más allá de la ventana y se concentra completamente en eso. El maestro grita: «¡Concéntrate en esto!». Pero no puede concentrarse en la pizarra, su mente no para de regresar junto a los pájaros. Son muy alegres y está interesado en ellos, de modo que su concentración está ahí.

El maestro dice: «¡Concentración!». El niño se esté concentrando... de hecho, el maestro lo distrae de su concentración. Pero el maestro quiere que se concentre en algo en lo que no tiene interés; por eso le resulta difícil.
Recordad siempre: si consideráis que no dejáis de olvidar cosas, eso simplemente significa que en alguna parte falta el interés, o tenéis otro interés. Quizá queréis ganar dinero con algo, pero vuestro interés está en el dinero, no en el trabajo... entonces empezaréis a olvidar cosas. Así que fijaos en vuestro interés.
Y sin importar lo que hagáis, si lo ejecutáis con un interés profundo, no hay necesidad de preocuparse de recordar... es algo que os llega. Empezad a tener más interés. Permaneced en el momento, poned más interés en lo que sea que estéis haciendo. Y después de dos o tres meses, veréis que la memoria aparece como una consecuencia de manera natural.