357. MÚSICA
Esta existencia es una orquesta y debemos estar sintonizados con ella. Por eso es por lo que la música ejerce tanta atracción sobre la mente humana, sobre el corazón humano... porque a veces al escuchar música hermosa comenzáis a entrar en esa armonía universal.
En particular con la música clásica, oriental u
occidental. Al escuchar a Beethoven o a Mozart uno empieza a entrar en un mundo diferente;
surge una gestalt totalmente distinta. Ya no estáis en vuestros pensamientos... vuestra
frecuencia de onda cambia. Esa gran música empieza a rodearos, empieza a tocar vuestro corazón, a
crear un ritmo que habéis perdido.
Esa es la definición de música grande, que es capaz de
aportaros una percepción de cómo podéis existir, totalmente, con el todo... incluso
durante unos pocos momentos. Y desciende una gran paz y en el corazón anida un gran
gozo.
Quizá no entendáis qué ha sucedido, pero el gran
maestro, el gran músico, sencillamente toca sobre una base muy, fundamental. Y
esta es que la existencia posee un determinado ritmo. Si podéis crear música de acuerdo
con ese ritmo, aquellos que participan en la escucha de esa música también empezarán a
sintonizar con ese ritmo.
Y podéis hacerlo de muchas maneras. Por ejemplo, si
estáis sentados junto a una cascada, escuchad el sonido del agua y sed uno con
ella. Cerrad los ojos y sentid que os habéis convertido en uno con la cascada... en lo más
hondo de vosotros empezad a caer con el agua. Y habrá momentos, unos pocos momentos, en que de
pronto descubriréis que ha habido una participación, que pudisteis conseguir el canto de
la cascada v sintonizar con ella. En esos momentos surgirá un gran éxtasis. A veces escuchando a
los pájaros, haced lo mismo.
