323. ESCLAVITUD
Tendréis que asumir el cien por cien de la responsabilidad, porque es así.
Y siempre que podáis aceptar el cien por cien de la responsabilidad, os volvéis libres, y en ese momento deja de haber esclavitud en vuestro mundo.
De hecho, la ira es una esclavitud. Yo no puedo estar enfadado porque no soy esclavo.
Llevo años sin estar enfadado con alguien, porque no hago a nadie más responsable. Soy libre, entonces, ¿por qué he de estar enfadado? Si quiero estar triste, es mi libertad. Si quiero ser feliz, es mi libertad. La libertad no puede tener miedo, tampoco puede estar enfadada. En cuanto sabéis que sois vuestro propio mundo, habéis penetrado en una comprensión distinta.
Entonces ya no importa nada más... todo lo demás son juegos y excusas.