martes, 21 de mayo de 2013

El Dios del Amor


223. EL DIOS DEL AMOR
El Dios del Amor

Entregaos a algo más grande que vosotros dos... eso es el Dios del amor: En sí mismo el mito de que hay, un Dios del amor es hermoso, es una comprensión tremenda. Entonces dos amantes pueden entregarse al Dios y mantenerse independientes. 

Y cuando sois independientes hay belleza... de lo contrario os convertís en una sombra. Si la pareja se convierte en una sombra, en ese mismo momento empezaréis a perder interés en ella... ¿quién ama a una sombra? Si os convertís en una sombra, vuestra pareja empezará a perder interés en vosotros. Queremos amar a verdaderos seres humanos, no a sombras.

No hace falta transformarse en la sombra de nadie. Seguid siendo vosotros mismos, y que vuestra pareja haga lo mismo. De hecho, al entregaros al Dios del amor, os volvéis auténticos. Y nunca sois tan auténticos como cuando os volvéis auténticos por primera vez. Dos seres auténticos pueden amar muy profundamente... y luego ya no existe la necesidad de contenerse.

Dejad que subraye esta idea: cuando os entregáis al Dios del amor, ya no es tan importante si vuestra pareja se queda, os deja u os vais vosotros. Lo importante es que el amor permanece. Vuestra entrega es al amor, no a la pareja. De modo que la única cuestión es no traicionar el amor. Los amantes pueden cambiar, el amor puede permanecer. En cuanto habéis entendido esto, el miedo desaparece.