miércoles, 22 de mayo de 2013

Muerte y Meditación


228. MUERTE Y MEDITACIÓN
Muerte y Meditación

En cuanto sabéis que vais a morir en unos días, inmediatamente este mundo el dinero, el banco, los negocios, esto y aquello se convierte en algo inútil. No deja de ser más que un sueño, y vosotros empezáis a despertar.

En cuanto le decís a un hombre que va a morir en un periodo de tiempo específico, y es seguro el hombre ya está muerto en cierto sentido y empieza a pensar en el futuro, entonces la meditación es posible. En cuanto una persona sabe que va a morir, se desprenderá de muchas tonterías por propia voluntad. De inmediato la totalidad de su visión se transforma. 


Si tenéis que marcharos mañana, empezáis a hacer las maletas y ya no os preocupa la habitación que ocupáis en este hotel. De hecho, ya no estáis aquí; preparáis vuestras maletas y cosas y pensáis en el viaje. Lo mismo sucede con una persona cuando le decís que va a morir, que la muerte es segura y no se puede evitar y que no debería seguir tonteando; ha llegado el momento decisivo y sabe que ha desperdiciado demasiado de su vida... De inmediato el hombre le da la espalda al mundo y empieza a escudriñar en la oscuridad del futuro.

En ese momento, si le habláis sobre la meditación, estará dispuesto a practicarla... y ese puede ser el mayor de los regalos.