289. MOMENTOS PROPICIOS
Cuando os sentís felices, cariñosos, como si flotarais... esos son los momentos propicios en que la puerta se encuentra muy cerca. Una simple llamada será suficiente.
Casi siempre que las personas se sienten desdichadas, ansiosas, tensas, nerviosas, prueban la meditación... pero entonces cuesta entrar. Cuando os sentís dolidos, enfadados, tristes, entonces pensáis en la meditación, pero eso es como ir contra la corriente y será muy difícil.
Cuando os sentís felices, cariñosos, como si flotarais... esos son los momentos propicios en que la puerta se encuentra muy cerca. Una simple llamada será suficiente.
De pronto una mañana os sentís bien, sin ningún motivo en particular. Algo debió haber sucedido en lo más profundo del inconsciente. Algo debió suceder entre vosotros y el cosmos, una armonía; tal vez por la noche, en pleno sueño. Por la mañana os sentís bien; no perdáis tiempo. Unos simples minutos de meditación representarán más que días enteros de meditación cuando os sentís desdichados.
O de pronto, por la noche, tumbados en la cama, os sentís como en casa... en un entorno acogedor y en el calor de la cama. Sentaos solo cinco minutos; no desperdiciéis ese momento.
Hay una cierta armonía... usadla, sed como un surfista sobre una ola que os llevará lejos, más de lo que podríais ir solos. Así que aprended a utilizar esos momentos de felicidad.
