306. VACÍO LLENO
Con una mano cread vacío, con la otra cread plenitud, para que cuando estéis realmente vacíos, vuestra plenitud pueda llenarlo.
A veces sucede que uno puede volverse adicto a un solo tipo de meditación. Eso provoca un cierto empobrecimiento. Se debería permitir que muchas dimensiones penetraran en el ser. Habría que permitir al menos dos meditaciones: una inactiva y una activa. Es un requisito básico; de lo contrario la personalidad se vuelve sesgada.
Observar es un proceso pasivo. En realidad, no tenéis que hacer nada. No es una acción; es una especie de no-acción. Es una meditación budista... muy buena, pero incompleta. De modo que los budistas se han vuelto muy sesgados. Se transformaron en seres muy serenos, pero han pasado por alto una cosa... lo que yo llamo felicidad.
El budismo es uno de los enfoques más hermosos... pero incompletos. Le falta algo.
Carece de misticismo, de poesía, de romance; es casi pura matemática, una geometría del alma, pero no poesía del alma. Y a menos que podáis bailar, jamás quedaréis satisfechos.
Guardad silencio, pero emplead dicho silencio como una aproximación a la felicidad.
Realizad algunas meditaciones de danza, de canto, de música, para que al mismo tiempo, una al lado de la otra, vuestra capacidad de disfrutar, de estar gozosos, también se incremente.
