292. SORPRESA
Todo lo que es hermoso y verdadero, siempre llega como una sorpresa. Así que retened la capacidad de poder sorprenderos. Esa capacidad es una de las grandes bendiciones de la vida.
En cuanto perdéis esa capacidad, estáis muertos. Si las cosas os pueden sorprender, aún seguís vivos.
Y cuanto más os sorprenden, más vivos estáis. Es la vivacidad de un niño al que sorprenden las cosas más triviales. Ni siquiera podemos creer por qué se sorprende... un árbol corriente, un pájaro, un perro, un gato, un guijarro en la playa.
Está más sorprendido de lo que lo estaríais vosotros si os encontrarais con un gran diamante... ni siquiera entonces os sorprenderíais. Pero como él se sorprende y posee la capacidad de hacerlo, cada guijarro se convierte en un diamante. Si no os sorprendéis, incluso un diamante puede convertirse en un guijarro ordinario.
La vida tiene tanto sentido como la capacidad de sorprenderos y de maravillaros que poseáis. Así que manteneos siempre abiertos. Y no dejéis de recordaros una y otra vez que la vida es infinita. Es siempre un proceso en marcha; jamás llega a un fin. Es un viaje interminable y eterno y cada momento es nuevo, original. Cuando digo que cada momento es original, me refiero a que cada momento os devuelve a vuestros orígenes, os transforma otra vez en niños.
